Saltar al contenido

Pteridophora alberti | Alberto | Rey de Sajonia

El ave del paraíso Rey de Sajonia o Alberto es la una única especie del género Pteridophora. Se diferencia de otras por sus rasgos físicos, esta posee dos extensos plumajes finos que parten desde la nuca.

¿Cómo es el Rey de Sajonia?

Por sus pequeñas dimensiones, se la considera una de las aves del paraíso más pequeñas del grupo, de aproximadamente 22 cm de largo. Los machos tienen un plumaje negro en la parte posterior y amarillo en la zona inferior, iris y piernas de color marrón, y sus dos largas plumas que parten de la cabeza y las puede mover a su antojo.

Debido al diformismo sexual, presente en muchas aves, el ave Alberto hembra presenta unos tonos más marrones y menos adornos en el cuerpo.

Se cre que las dos plumas levantadas que lleva este ave, hace que se resalte su belleza cuando se trata de momentos de cortejo y apareamiento. Además, son tan extrañas que cuando este ave se llevó por primera vez a Europa se la consideró una falsificación.

Habita en los bosques montañosos de Nueva Guinea

Su distribución es desde Weyland al oeste de Nueva Guinea hasta la cordillera Kratke y el monte Giluwe en Papua Nueva Guinea. Por lo general vive entre los 1800 y 2500 metros sobre el nivel del mar.

A pesar de vivir en las montañas de los bosques, los nativos de la zona encuentran atractivo poseer el plumaje extraño de esta ave y debido a ello estas aves se encuentran constantemente en peligro de ser cazadas. Sin embargo, a pesar de la caza, el ave del paraíso Alberto es considerada como de preocupación menor por la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN.

¿De qué se alimenta?

La dieta de este ave no es tan diferente de otras de su misma especie.

Compiten por mostrar quien es el más fuerte

Cuando se trata de apareamiento y cortejo, los machos adultos son bastante territoriales. Tanto es así que estos machos reservan sus territorios en las ramas más altas de los árboles. Desde aquí empezará a cantar par acompetir con otros machos de territorios cercanos. Además de cantar, empezará a mover su precioso plumaje para atraer y cortejar con las hembras. En el año 1996, David Attenborough, fue el primero que capturó imagenes en el proceso de cortejo.

&